Con el interruptor desactivado, la pantalla solo muestra la descripción de la función y el enlace “¿Afectará a mis costes de carga?”. Para empezar, activa el interruptor de Preacondicionamiento de cabina.
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Con frío, un coche eléctrico recorre menos kilómetros con la misma carga. Es normal y le pasa a todos los modelos. Pero la causa principal no es la que suele pensarse.
A 0 °C, un coche eléctrico conserva de media en torno al 78 % de su autonomía máxima. Es decir, pierde algo más del 20 %. Además, en frío extremo la caída es mayor. A −7 °C, los ensayos sitúan la pérdida entre el 20 % y el 40 %, según el modelo y el uso de la calefacción. En España, con inviernos más suaves en la mayor parte del país, lo habitual es moverse en la franja baja: alrededor del 15 % al 25 % en los días más fríos.
Aquí está el dato que sorprende. Si solo se tiene en cuenta el efecto del frío sobre la química de la batería, la pérdida es de aproximadamente el 12 %. El resto lo provoca la calefacción. Calentar el habitáculo es el mayor consumo del coche en invierno. Un sistema de resistencia eléctrica puede consumir entre 3 y 5 kW de forma continua, que es tanto como cargar el propio coche a media potencia. Por eso dos coches idénticos pueden dar autonomías muy distintas el mismo día: depende de cómo se caliente cada uno.
Preacondiciona el coche enchufado. Es la medida más eficaz. Si calientas el habitáculo y la batería mientras el coche está conectado al cargador, esa energía sale de la red y no de la batería. Así conservas entre un 5 % y un 10 % más de autonomía.
Puedes activarlo desde la app de Ohme, en la pantalla Carga, con el preacondicionamiento de cabina. En muchos modelos, además de calentar el interior, templa también la batería antes de empezar la sesión.
Precalienta la batería desde el coche. Algunos modelos tienen un ajuste propio de acondicionamiento de batería. Si el tuyo lo tiene, actívalo: prepara la batería para cargar y para circular en frío.
Usa los asientos y el volante calefactados. Consumen mucho menos que la calefacción del habitáculo, porque calientan directamente y no todo el aire.
Conduce en modo ECO. Suaviza la respuesta del acelerador y limita la climatización.
Revisa la presión de los neumáticos. Con el frío baja, y una presión baja aumenta el consumo.
Si tu coche tiene bomba de calor, ya parte con ventaja: aporta en torno a un 10 % más de autonomía a 0 °C y reduce hasta la mitad la pérdida frente a un sistema de resistencia.
No es solo autonomía. Cuando la batería está muy fría, el sistema de gestión del coche puede reducir la potencia de carga o rechazarla del todo hasta que la batería alcance una temperatura adecuada. No es una avería del cargador, sino una protección del vehículo. Y se corrige con lo mismo: preacondicionar antes de cargar.
También, aunque por otro motivo. Con calor extremo, el coche puede limitar la carga para evitar sobrecalentar la batería. En ese caso ayuda aparcar a la sombra, refrigerar el habitáculo antes de conectar el cable, y cargar a menor potencia.
¿Tienes el tope de precio activado? Entonces Ohme cargará con normalidad dentro de tu franja barata. Además, seguirá entregando energía durante los últimos 5 a 60 minutos de la sesión, para que el preacondicionamiento llegue a completarse. Ten en cuenta una cosa: por eso la sesión puede salirte algo más cara de lo habitual, ya que parte de la carga se hace a la tarifa alta.
Con el interruptor desactivado, la pantalla solo muestra la descripción de la función y el enlace “¿Afectará a mis costes de carga?”. Para empezar, activa el interruptor de Preacondicionamiento de cabina.
Al activarlo aparecen dos opciones más.
Activar ajustes en tu EV primero te recuerda que el preacondicionamiento tiene que estar habilitado también en el coche. Ohme no controla la climatización del vehículo: lo que hace es reservar energía al final de la sesión de carga para que el coche la use.
En Definir duración eliges cuánto tiempo quieres. Son 30 minutos por defecto y puedes ajustarlo entre 5 y 60.
Si tienes una rutina activa, Ohme te preguntará a qué debe aplicar el cambio.
Cambiar solo la próxima sesión lo aplica una vez, y la rutina se queda como estaba. Cambiar esta rutina lo guarda en la rutina, así que se repetirá cada vez que esa rutina se active.